El comando down ayuda a fomentar el autocontrol, la calma y el enfoque. Requiere mayor esfuerzo físico y mental que el “sit”, por lo que es ideal para reforzar la posición de liderazgo del tutor desde el respeto.
Vínculo y liderazgo: Enseñar esta posición refuerza el respeto y la conexión emocional con el guía.
Motivación: Puede requerir premios más valiosos, sobre todo al inicio.
Timing: Recompensa exacto cuando los codos tocan el suelo.
Marcadores: Usa “muy bien” justo cuando el perro lo logra; “ok” para liberarlo; “no” con tono neutro si no lo hace.
Consistencia: No cambies la palabra ni el gesto. Dedica toda una semana a este comando sin añadir otros.
Situación: Max, un perro joven, ya domina el “sit” y ahora su tutor le quiere enseñar a echarse.
El tutor inicia con Max en posición de “sit”.
Con un trozo de salchicha en la mano, baja lentamente el premio desde su hocico hacia el suelo, en línea recta hacia adelante.
Cuando Max baja el pecho y finalmente apoya los codos, se dice “muy bien” y se entrega el premio.
Si Max se levanta o se echa a medio camino, se repite el gesto sin premio y se dice un “no” suave, para redirigir.
Nota: Algunos perros necesitarán varias repeticiones para comprender el gesto. La paciencia y la motivación son claves.
Objetivo: Que el perro se acueste completamente al escuchar “down” y mantenga la posición hasta que se le libere.
Día 1-2:
Practica 3 veces al día, máximo 5 minutos por sesión.
Usa señuelo con comida, enseña desde la posición de “sit”.
Refuerza siempre con marcador “muy bien” y premio.
Día 3-4:
Intenta que el perro mantenga la posición 3-5 segundos antes de usar el “ok” de liberación.
Intercala premios físicos con caricias o elogios.
Día 5-7:
Introduce el comando verbal antes del gesto (por ejemplo: “down” → gesto → ejecución).
Empieza a reducir el uso del señuelo.
Repite en distintos lugares de la casa para generalizar.