El comando “ven” es una herramienta esencial para la seguridad del perro y para una convivencia armoniosa. No se trata solo de que regrese, sino de que quiera hacerlo con entusiasmo. Es una oportunidad de oro para reforzar la conexión emocional y establecer una autoridad basada en confianza, no en miedo.
Vínculo y liderazgo: Si tu perro confía en ti, acudirá feliz.
Timing: Recompensa justo al llegar, no mientras corre.
Motivación: Usa comida de alto valor, juguetes o una voz alegre.
Marcadores: “Muy bien” al llegar, “ok” para liberar, “no” si se distrae.
Consistencia: Usa siempre la misma palabra y gesto, en contextos controlados primero.
Situación: Kira está en un jardín sin correa. Su tutor quiere enseñarle a venir cuando se le llama.
El tutor se agacha, sonríe y dice “¡Kira, ven!” con voz animada.
Cuando Kira se acerca, el tutor usa el marcador “muy bien” justo cuando llega.
Se premia con comida o un juguete.
Se libera con “ok” para que vuelva a moverse libremente.
Si no viene o se distrae, se retrocede al uso de correa larga o entornos más controlados.
Objetivo: Que el perro regrese con entusiasmo al escuchar su nombre + “ven”.
Usar correa larga (5m aprox.).
Llamarlo en voz alegre y agachado.
Premiar con entusiasmo al llegar.
Retirar la correa en un entorno cerrado (como casa o jardín).
Aumentar la distancia antes de llamarlo.
Introducir distractores leves (una pelota cerca, otro perro con correa a lo lejos).
Practicar el llamado en contextos reales (entrada de casa, parque con poca gente).
Reforzar con caricias, juego o comida.
Incluir ejercicios sorpresa: llamarlo en medio de otra actividad para mantenerlo alerta y conectado.
✅ Consejo clave: Nunca lo llames para regañarlo o terminar algo que le gusta (como jugar). El “ven” siempre debe predecir algo positivo.
“Junto” es más que un paseo sin tirones: es una caminata sincronizada entre perro y humano. Enseñarlo fortalece la comunicación, la obediencia en movimiento y refuerza la figura de liderazgo sin recurrir al castigo.
Vínculo y liderazgo: El perro aprende que seguir tu ritmo es gratificante.
Timing: Recompensa cuando está caminando a tu lado, no cuando vuelve tras jalar.
Motivación: Usa premios sabrosos, voz suave, caricias o incluso avanzar como premio.
Marcadores: “Muy bien” cuando camina junto, “no” si jala, “ok” para liberar.
Consistencia: Practicar con la misma mano, misma correa y lado del cuerpo (ej: lado izquierdo).
Situación: Bruno jala constantemente en los paseos. Su guía quiere enseñarle a caminar junto sin tensar la correa.
Se coloca el arnés y una correa corta.
Se empieza a caminar con premios en la mano izquierda (si el perro va del lado izquierdo).
Cada vez que Bruno camina cerca, sin tensión, el tutor dice “muy bien” y premia.
Si jala hacia adelante, el tutor se detiene sin decir nada.
Cuando Bruno regresa la atención, se dice “junto” y se continúa.
Se alterna con cambios de dirección para mantener la conexión.
Objetivo: Que el perro camine a tu lado con correa suelta y atención constante.
Practicar dentro de casa o jardín.
Dar 1 paso → premiar → 2 pasos → premiar.
Usar siempre la misma señal verbal y mano.
Salir a la calle en horarios tranquilos.
Parar al primer tirón y esperar a que vuelva la atención.
Reforzar cuando camine correctamente durante al menos 5 pasos.
Aumentar duración del paseo con 30 segundos seguidos de “junto”.
Introducir giros, paradas y cruces para mantener su atención.
Alternar tipo de refuerzo (comida, voz, avanzar, caricia).
✅ Consejo clave: Si el perro jala, detenerse por completo (como si se “congelara el suelo”) es más efectivo que jalar de vuelta. Haz que él elija volver hacia ti.