El comando sentado es uno de los primeros pilares del adiestramiento canino. Es una habilidad mecánica que el perro debe ejecutar de forma automática tras una señal clara. Su aprendizaje es una oportunidad ideal para integrar los pilares del adiestramiento: vínculo, liderazgo, motivación, comunicación y consistencia.
Timing (sincronización): Recompensa justo cuando el perro se sienta, no antes ni después.
Motivación: Usa comida, caricias o juguetes como refuerzo según lo que más motive a tu perro.
Comunicación clara: Usa una sola palabra (por ejemplo: “sit” o “sentado”) junto a un gesto, como la palma hacia arriba.
Marcadores: Usa “muy bien” como marcador positivo cuando el perro lo hace bien, “ok” para liberar y “no” cuando no acierta.
Consistencia: Trabaja este comando durante una semana sin mezclar otros. Así evitas confusión y refuerzas la memoria muscular.
Situación: Enseñarle a Luna (perrita mestiza de 6 meses) a sentarse en la casa.
Su tutor prepara un espacio tranquilo y premios (pollo cocido).
Se pone frente a Luna, muestra el premio y lo sube sobre su cabeza.
Cuando Luna baja sus patas traseras y se sienta, el tutor dice “¡muy bien!” y da el premio.
Repite varias veces al día por sesiones de 5 minutos.
Al tercer día, empieza a usar solo caricias como refuerzo de vez en cuando.
Aumenta el tiempo que Luna debe mantener el “sit” antes de liberar con “ok”.
Objetivo: Que el perro se siente al escuchar la orden verbal, con o sin premio visible.
Día 1-2:
Sesiones de 5 minutos, 3 veces al día.
Usa comida como motivación principal.
Refuerza con “muy bien” y premia siempre que se siente correctamente.
Día 3-5:
Introduce la señal de mano.
Alterna premios con caricias o juegos.
Empieza a pedirle que mantenga la posición 3 a 5 segundos antes de liberar con “ok”.
Día 6-7:
Realiza el ejercicio en distintos lugares de la casa.
Observa si responde con más rapidez y consistencia.
Graba un video para analizar tu timing y claridad de comunicación.