El fundamento del éxito en el adiestramiento canino no radica solo en las órdenes y las correcciones, sino en construir una relación de respeto y confianza con el perro.
La relación es más importante que la obediencia o los trucos. Un perro con una conexión fuerte con su dueño se comportará adecuadamente incluso sin entrenamiento formal.
1. Fundamentos de una Relación Saludable.
Una relación fuerte se basa en la coherencia, los límites saludables, la estructura, las reglas claras y la consistencia.
• Confianza y Seguridad:
El perro debe confiar en que su dueño lo protegerá y le brindará seguridad.
Es crucial evitar exponerlo a situaciones negativas o peligrosas para construir esa confianza.
• Respeto Ganado:
El respeto no se impone, sino que se gana a través de acciones firmes y coherentes.
• Liderazgo vs. Mimos:
Es un error tratar al perro como un bebé o "sobornarlo" con afecto excesivo, golosinas o juguetes.
Lo que el perro realmente necesita es un líder que le brinde estructura, reglas y límites.
2. Principios del Liderazgo Efectivo.
La base de un entrenamiento exitoso radica en convertirse en un líder efectivo.
Un líder proyecta una energía de autoridad y asume una Propiedad Extrema.
2.1 Responsabilidad Total.
Un verdadero líder asume la responsabilidad total de todo lo que sucede dentro de su ámbito, incluyendo las acciones del perro.
En lugar de culpar, busca soluciones de inmediato.
2.3 Visión y Determinación.
Se debe establecer una visión clara para la relación, que vaya más allá de solo "arreglar" problemas, y definir metas claras y alcanzables.
Los líderes son implacables en la búsqueda de esta visión y se adaptan a los desafíos.
2.4 Guía y Enseñanza.
El perro depende del líder para guiarlo y enseñarle a comportarse adecuadamente, ya que es un animal que no comprende las reglas del mundo humano.
El dueño debe guiar al perro para una convivencia pacífica en el mundo humano.
2.5 Compromiso con el Aprendizaje.
Los grandes líderes nunca dejan de aprender.
Deben invertir en su educación y buscar constantemente formas de mejorar su relación y métodos.
3. Comunicación y Establecimiento de Límites.
El dueño debe ser firme, claro y consistente en sus comandos.
3.1 Habla Menos, Actúa Más:
Se debe hablar menos y actuar más. No se debe hablar constantemente ni usar comandos repetitivos sin consecuencias.
El líder debe hablar con intención para que sus palabras tengan peso.
3.2 La Libertad se Gana:
La libertad del perro no se da, se gana a través de un comportamiento adecuado.
Se debe comenzar con restricciones (como la jaula o una zona delimitada) y aumentar la libertad a medida que el perro demuestre responsabilidad.
3.3 Limitar el Acceso:
Se debe controlar el acceso a las cosas buenas (juguetes, comida, ciertas habitaciones) para enseñarle al perro que estas se obtienen a través del buen comportamiento.
3.4 Corrección Inmediata:
Si el perro realiza una acción inapropiada, se debe corregirlo en el momento para evitar que los comportamientos indeseables se conviertan en hábitos.
3.5 Satisfacer las Necesidades:
Es crucial satisfacer las necesidades mentales y físicas del perro mediante suficiente ejercicio y estimulación (entrenamiento, juegos de olfato o rompecabezas).
3.6 Evitar Interacciones Improductivas:
Se recomienda evitar el contacto con perros y personas desconocidas en los paseos y no llevar al perro a parques o guarderías caninas.
4. EL VÍNCULO Y LAS CONSECUENCIAS DEL CASTIGO.
La filosofía de la educación real se basa en el respeto físico y emocional del perro. El uso de castigos y correcciones basados en la generación de miedo, dolor o inseguridad daña la relación y es contraproducente.
4.1. Errores del Castigo Tradicional.
• Inmediatez Temporal:
Los perros viven en el momento y no relacionan una corrección posterior con la conducta original.
• Daño Emocional:
Prácticas como regañar, golpear o castigar de forma física dañan la confianza entre el perro y el dueño, generando miedo en lugar de respeto.
Esto provoca que el perro se sienta confundido y ansioso, deteriorando el vínculo.
• Bloqueo Mental:
El castigo constante genera miedo al error, lo que resulta en un bloqueo mental que reduce la capacidad de cognición (procesar información) y limita la capacidad de aprendizaje.
4.2. Consecuencias Físicas y Mentales.
Daño a la Glándula Tiroidea.
La tracción constante del collar (incluso los fijos) puede causar traumatismo a la glándula tiroidea.
Esto puede causar Hipotiroidismo, cuyos síntomas (agresividad impredecible, aumento del miedo, hiperactividad o conductas compulsivas) se confunden con problemas de conducta.
Daño Musculoesquelético.
La presión constante de los collares causa contracturas, dolor, problemas respiratorios e inflamación de ganglios.
A largo plazo, puede llevar a la degeneración que causa osteoartritis de columna o hernias de disco.
Agresividad por Defensa.
El perro sometido a castigos usa la agresión como mecanismo de defensa al percibir al tutor como una amenaza.
Un perro castigado que avisa con gruñidos aprende a reprimir su emoción y puede atacar sin advertir (perro "traicionero").
Quiebre del Vínculo Afectivo.
El castigo constante provoca el quiebre del lazo afectivo y el perro deja de sentir sensaciones agradables hacia el tutor, sintiendo miedo en su lugar.
Empeoramiento del Miedo.
Si la raíz del problema de comportamiento es el miedo o la inseguridad, el castigo aumenta ese miedo, condenando al perro a sufrir estrés y ansiedad.
5. METODOLOGÍA: EDUCACIÓN Y CONFIABILIDAD.
Los tutores deben priorizar la educación sobre el adiestramiento.
La educación soluciona problemas atendiendo a las causas y emociones subyacentes, buscando que el perro piense y sienta.
5.1. Herramientas Éticas y Corrección Funcional.
• Herramienta de Seguridad:
El arnés de buena calidad es la herramienta adecuada para la seguridad y sujeción.
A diferencia del collar, el arnés distribuye la contención en el pecho, evitando el daño físico.
• Límites sin Miedo:
Imponer límites (decir "No" e impedir la acción) es crucial, pero debe hacerse sin ejercer autoridad mediante el miedo.
• Corrección Real:
La corrección funcional implica volver a hacer algo que se hizo mal, y luego hacerlo bien, guiando al perro a entender la respuesta funcional correcta.
• Refuerzo Positivo:
Es esencial usar refuerzos positivos y técnicas de corrección en el momento adecuado, como guiar con una correa o usar comandos verbales.
5.2. Los Tres D’s para Comportamiento Confiable.
Para lograr que los comandos sean completamente confiables a largo plazo, el entrenamiento debe incorporar Los Tres D’s (Duración, Distancia y Distracción)
• Secuencia Correcta:
La introducción de estas variables debe seguir el orden específico para evitar la confusión del perro: Duración, Distancia, y finalmente, Distracción .
• Propósito:
Estos componentes aseguran que el perro pueda ejecutar una orden o posición (como sit o stay) por un tiempo prolongado (Duración), incluso cuando el manejador se encuentra lejos (Distancia), y a pesar de la presencia de estímulos ambientales (Distracción) [Conversación Anterior].
Conductas que Dañan el Vínculo.
Ejemplo de Comportamientos de lo dueños
y su Impacto.